La fragua de Vulcano

XLVII

Era el ùltimo dia que iba a estar Marcos en casa. Marchè a trabajar por la mañana. Regresè a media tarde y Juan no estaba en casa. Solo encontrè a Marcos. Yo volvia cansado y malhumorado. La mañana en el restaurante habia sido muy pesada y yo estaba deseando tomarme un calmante para la jaqueca. Preguntè por Juan.

-Ha fallecido una anciana del barrio y la familia le ha llamado. Creo que tardarà en volver.

Solo con meterme en el baño y despojarme de aquella ropa con olor a cocina ya encontrè alivio. El agua y el jabòn tambien me ayudaron a relajarme. La medicaciòn era màs lenta. Al terminar sali a la sala. Marcos seguia en el mismo sitio que le habia dejado.

-Voy a acostarme Marcos. A ver si se me calma el dolor.

-Ven aqui conmigo….ahora que estamos los dos solos..

Ya me habia dado la vuelta cuando se lo escuchè decir. Cerrè los ojos y segui adelante. Nunca pensè que me hubiera dicho algo asi sin estar Juan. Cerrè los ojos un momento. Tuve un instante de duda pero me encontraba tan mal fisicamente que ni siquiera le contestè y segui adelante. Antes de llegar a la habitaciòn ya senti sus pasos acelerados tras de mi. Y enseguida uno de sus brazos cruzàndome el pecho y apretàndome contra èl.

-Cuando yo digo algo se me obedece puta

Y haciendome girar sobre mis pies empezò a besarme como obsesivamente. Yo lo rechazaba pero el me buscaba con màs afàn. No sabia como deshacerme de èl porque tenia mucha màs fuerza que yo. Me arrastrò hacia la sala aunque yo  le pedia que me dejara. No hacia caso a mis gritos. Màs bien parecian excitarle y darle màs fuerza aùn de la que tenia. Quiso empezar a quitarme el albornoz y no quise. Solamente huia de èl y le pedia que me dejara tranquilo. Consegui refugiarme tras la mesa y estaba poniendo una silla delante de mi. El no paraba de llamarme zorra.

Asi estabamos cuando se escuchò abrir la puerta de la casa. Corri al encuentro de Juan llorando y le abracè con fuerza. Al ver mis lagrimas echò a correr hacia el comedor y le vi enfrentado a Marcos.

-¿Que està pasando aqui?¿Que le has hecho?-dijo a Marcos con voz de pocos amigos-

No ha pasado nada. Tu chico es una puta de primera clase y ha estado provocandome desde que ha llegado a casa. Ahora cuando ha visto que llegabas ha salido y se ha puesto a llorar. Menuda actriz tienes en casa amigo

-Tu sabes que estàs mintiendo y que  yo no te voy a creer. Si Geronimo ha salido a esperarme llorando es porque està muy asustado y se que el causante has sido tu. Ya puedes ir recogiendo tus cosas y marcharte. Y cuando digo marcharte es en este mismo momento. Vamos ràpido. Aqui sobras.

Me meti en la cama y tratè de ir apacigüando aquel llanto. Entrò Juan y me apartò el pelo de la cara. Beso mis manos y mis mejillas.

-Ahora càlmate. Veràs como te duermes.

Saliò y cerrò la puerta. Me costò conciliar el sueño. Solo cuando al rato oi que la puerta de la calle se cerraba pude dormirme. Al despertar vi a Juan sentado en la cama a mi lado.

-Lo de hoy ya ha pasado. Creo saber que ha ocurrido. Me bastò con verte a ti cuando lleguè. No vamos a volver a hablar de esto. Ahora espero que me perdones

 

 

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